|  ¿Por qué Montessori es una educación para la paz?

  • ¿Por qué Montessori es una educación para la paz?
El 30 de Enero se celebra el “Día escolar de la no violencia y la paz”. Resulta interesante analizar los famosos “dias de…”, intentando ver más allá de los esfuerzos que dedicamos durante dicha jornada a la celebración de tal evento. Como sociedad, hemos establecido en nuestro calendario determinados días en los que “nos acordamos” de aquellas injusticias sociales que durante el resto del año sabemos que siguen existiendo, pero que al no ser “el dia de…”, mejor dejarlo para cuando toque, y mientras tanto permanecemos inmóviles, ajenos pero consicentes, a las innumerables injusticias que afectan al ser humano. El ser humano por lo tanto, es cómplice de la destrucción del ser humano.
 
 
Los adultos, hemos acudido a una escuela que no nos ha enseñado el significado de las palabras, nos ha enseñado las palabras y  a “escondernos” detrás de las palabras, detrás del símbolo, en este caso “Paz”, pero no ha destinado sus esfuerzos a mostrarnos con hechos el significado real de las mismas.
 
Observar como las religiones aprovechan estos “dias de…” para hacer más fuerte su mensaje, es algo también bastante curioso. Las distintas religiones, a través de sus dogmas, han hecho un papel muy importante al respecto. Han sabido esconder ideales detrás de los símbolos impidiendo a la mente ir más allá. Es mucho más fácil escudarse en lo que me dicen que haga que indagar en la verdad de las cosas por iniciativa propia. De ahí, que más de uno se lleve las manos a la cabeza ante la incoherencia entre lo predicado y los hechos.
 
Las sociedades, utilizan las palabras con el único objetivo de buscar su seguridad a través del adoctrinamiento. Nos imponen el significado de las cosas y una educación unidireccional como la nuestra, nos impide y nos crea el hábito desde bien pequeñitos de no buscar la verdad de las cosas por deseo propio, y sí por la dependencia a otros. De esa manera, se aseguran su bienestar con nuestra sumisión.
 
Si hay una definición que podríamos hacer sobre el Método Montessori, es que éste se convierte en una auténtica educación para la vida a través de la cual podamos llegar a tener verdadera paz entre los hombres. Si, parece un tanto utópico o propagandístico, pero quienes hemos podido indagar más allá de los materiales Montessori, damos cuenta que ésta filosofía es la que convierte al Método Montessori en una educación realmente importante para la humanidad.
 
“Los hombres carecen de la educación suficiente para controlar los acontecimientos y terminan por ser sus víctimas. Siempre existieron ideas nobles y sentimientos profundos…pero sigue habiendo guerras. Si la educación continuara con sus viejas fórmulas y se le siguiera considerando como la simple transmisión de conocimientos, el problema se tornaría irresoluble y no habría esperanza de mejorar el mundo…Si tiene que llegar ayuda y salvación, serán los niños los que la traigan, pues los niños son los constructores del hombre y de la sociedad”
María Montessori. “Educar para un nuevo mundo”. Pag 1
 
Por lo tanto, para que haya verdadera paz, ésta tiene que venir desde la belleza, porque, como dice Jiddu Krishnamurti:  “la comprensión de la belleza es la paz del corazón“. Paz desde el corazón, no desde la mente. Porque la mente es envidiosa, juzga constantemente, compara o persigue sus propias vanidades. La mente es incapaz de ver más allá de la palabra “paz”, por eso, para que realmente pueda haber paz, tiene que ser desde el corazón. No basta con quedarnos en lo superficial, para que realmente tenga un alcance, tiene que salir desde lo más profundo del ser humano, y para que eso se pueda producir, el individuo debe haber recibido una educación con espacios y tiempos para poder conocerse a sí mismo. Por lo tanto, todas aquellas cosas y las personas que se encuentren alrededor de los niños deberán cumplir esta premisa. Porque ya de adultos, nos encontraremos con un mundo sumido en un auténtico caos, con envidias, guerras, ambición o crueldad…, y únicamente si desde pequeños hemos cimentado una educación basada en la belleza desde el corazón, podremos escapar de la corriente a la que nos conduce el mundo y podremos ser seres humanos capaces de llevar la paz entre los hombres.
Así, de ésta manera, se prepara un adulto, el Guía Montessori, desde su forma de vestir hasta el tono de voz que utiliza para dirigirse a los niños. Un adulto dispuesto a desaprender muchas de las cosas aprendidas, que cuida su forma de caminar, de comer o de sentarse…Pues él es el reflejo en que se miran los niños, la persona a la que quieren parecerse. De la misma manera, podemos encontrar belleza en un ambiente Montessori. Todo aquel o aquella que haya tenido la oportunidad de acceder a un ambiente Montessori habrá tenido la sensación de que ése era el lugar al que le hubiese gustado estar de pequeño. Un lugar limpio, armonioso, con luz y plantas naturales, bello en sus formas y cuidadoso en su estética. Un lugar que, por su belleza, invita al aprendizaje y prepara por lo tanto, para la paz.
 
worldmontessori
 
En Montessori no se instruye, no se adiestra a nadie, no se produce únicamente memorización de contenidos, no hay un adulto directivo al que todos los niños deben seguir y hacer lo que este les diga, no se le dedica un día a celebrar algo que al día siguiente no se trabaja ni en el mismo centro educativo. Un sistema que educa en estas características, está creando un ser ambicioso, competitivo o envidioso… Estará creando un ser humano dependiente al que no se le está dando la oportunidad de conocerse y que por lo tanto, no estará actuando en el medio en el que vive con conciencia plena de sí mismo y del lugar en el que habita. El sistema es realmente “inteligente”, consiguiendo así formar y moldear a un ser humano dependiente de él, al que ya de adulto, lo tendrá de aliado dispuesto a seguir siéndole fiel y a seguir reproduciendo el tipo de vida que desde pequeño le han dicho que era el único que existía.
 
“Comprender la vida es comprendernos a nosotros mismos, y esto es conjuntamente el principio y el fin de la educación. Sin una comprensión integral de la vida, nuestros problemas individuales y colectivos crecen. El objetivo de la educación no es sólo producir simples eruditos, técnicos y buscadores de empleos, sino hombres y mujeres integrados, libres de temor, porque sólo entre tales seres humanos puede haber paz duradera”
 
Jiddu Krishnamurti. La educación y el significado de la vida”. Pag 2
 
Entender todo esto para un adulto que hemos recibido una educación tradicional no es tarea fácil. Por eso, los adultos preferimos quedarnos de Montessori únicamente con los materiales, solo queremos saber cómo se trabaja con los Materiales Montessori y que ello nos solucione nuestros problemas, con lo superficial, porque lo otro, todo lo comentado anteriormente, cuesta mucho más trabajo en tanto en cuanto debemos comenzar por trabajarnos a nosotros mismos y ser conscientes de quienes somos. Y eso supone una ardua tarea, pero tremendamente necesaria para poder entender realmente qué es el Método Montessori y el por qué se convierte en una auténtica educación para la vida a través de una educación para la paz.
 
Un abrazo.
  

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